Aumenta la captación de energía solar la Preparatoria de Tlajomulco de Zúñiga al modernizar su sistema eléctrico
Esto posiciona al plantel del Sistema de Educación Media Superior (SEMS) como un referente en acciones concretas frente al cambio climático
La Preparatoria de Tlajomulco de Zúñiga de la Universidad de Guadalajara (UdeG) dio un paso decisivo hacia un modelo energético más sustentable al resolver una limitante estructural que impedía aprovechar plenamente la energía solar generada en el plantel. Aunque la escuela ya contaba con un sistema fotovoltaico, su impacto era limitado.
La energía se producía, pero no podía utilizarse de manera eficiente debido a una instalación eléctrica insuficiente, con más de 35 años de operación y heredada desde su etapa como escuela por cooperación.
La respuesta no fue ampliar de inmediato la capacidad de generación, sino intervenir el problema de fondo. La renovación del sistema de cableado eléctrico, concluida en 2024, permitió reorganizar la distribución de energía en aulas, laboratorios de cómputo y áreas administrativas, con condiciones de operación proyectadas para las próximas tres décadas.
A partir de esta intervención, el sistema energético del plantel cambió de lógica: la energía solar dejó de ser un recurso parcialmente aprovechado y comenzó a integrarse de forma efectiva en su operación cotidiana.
Esto abrió la puerta a una segunda etapa. Con una infraestructura ya adecuada y con el apoyo de la Coordinación de Sostenibilidad de la UdeG, se amplió el sistema fotovoltaico y se logró aumentar de manera significativa la generación de energía limpia.
La producción energética pasó de 30 mil 375 kWh en 2024 a más de 64 mil 631 kWh proyectados para 2026, lo que representa un crecimiento superior al 100%. El cambio más relevante no está solo en la cifra, sino en su uso: la energía ahora se aprovecha, lo que ya se refleja en una disminución en los costos de facturación eléctrica.
Parte de estos ahorros comienzan a reinvertirse en ecotecnologías e infraestructura educativa, cerrando un ciclo en el que la eficiencia energética impacta directamente en las condiciones de aprendizaje.
El impacto también es ambiental. La energía generada equivale al consumo de 21 viviendas y evita la emisión de aproximadamente 28.56 toneladas de dióxido de carbono (CO₂), una reducción comparable a la capacidad de absorción de más de mil árboles adultos.
Este avance se alinea con la meta institucional de la Universidad de reducir en 10 % sus emisiones, equivalente a 26 mil 500 toneladas de CO₂. Esto posiciona al plantel del Sistema de Educación Media Superior (SEMS) como un referente en acciones concretas frente al cambio climático.